Grata sorpresa en la edición del lunes 26 del Norte de Castilla. En primera plana de la edición impresa aparece el equipo de DHP del Aula Cultural Viveros Herol, que ocupa también las tres primeras páginas en la sección de Deportes.
Juventud, ilusión y trabajo han llevado a las chicas del Aula desde Los Pajarillos al éxito deportivo
El Aula Cultural de División de Honor Plata vive en una nube. Estas chicas, en el año de su debut, son la sensación de la categoría y luchan por el ascenso a la elite
Acababa el verano y el Aula Cultural debutaba en la División de Honor Plata del balonmano. Alrededor de las ocho de la tarde de aquel 24 de septiembre, Miguel Ángel Peñas, entrenador del equipo, respiraba tranquilo después de un partido de infarto para ganar al Universidad de Oviedo por 29-28. Era la primera victoria de las chicas del club de los Pajarillos, de unas chicas que se habían ganado a pulso el ascenso la temporada anterior y que entraban de puntillas en una categoría semiprofesional del balonmano femenino, donde se mueven ya grandes presupuesto, donde hay jugadoras extranjeras, donde hay clubes con enorme solera. Y ellas, las chicas del Aula Cultural, solo contaban con su juventud, su ilusión y su capacidad de trabajo. A su favor, sin duda alguna, que todas y cada una de las chicas considera el balonmano como una pasión, un juego y especialmente una diversión, por lo que las horas de entrenamiento diario no se sufren, se disfrutan.
Después de aquel 24 de septiembre, el objetivo del equipo del equipo no era otro que aferrarse como lapas a la categoría nacional, a rozar la elite del balonmano español. Soñar representaba eludir los puestos de descenso. Y llegó la segunda jornada, el primer desplazamiento serio a la cancha del equipo vasco del Zarautz, todo un hueso de la categoría. Y las chicas del Miguel Ángel Peñas, pese a los nervios, el debut en la categoría y el miedo escénico de la cancha vasca, consiguen llevarse un punto (29-29). En el viaje de regreso los sueños comenzaron a volar y fue ya en la jornada siguiente, en Miriam Blasco, ante el Beti Onak donde el Aula Cultural explotó. Un contundente 33-24 dejaba a las claras que el potencial de las vallisoletanas era mucho mayor del esperado. Que el trabajo de las chicas del Aula había dado sus frutos e incluso había para llenar varios cestos. Las jornadas caían en el calendario con victoria tras victoria y el equipo creció y creció hasta colocarse de líderes, pelear por el primer puesto y finalmente acabar la primera vuelta como segundas.
El sueño de jugar en la División de Honor Plata se ha acabado. Ahora el sueño es jugar la fase de ascenso a la máxima categoría nacional.
Así, un equipo de un barrio popular como Los Pajarillos, que además este año 2011 ha cumplido un cuarto de siglo de existencia, ha logrado la hazaña de encaramarse a lo más alto del balonmano femenino nacional. Y es que tanto el barrio como el club han cambiado mucho desde aquel entonces y hoy por hoy, el esquema directivo y técnico del Aula Cultural, es uno de los mejores, o quizás el mejor, de Valladolid y son muchísimas las chicas que desean participar de las excelencias de este club.
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De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Patricia Fernández, Beatriz Casquero, Cecilia Cossío, Sabrina McGauran, Amaia Gonzalez de Garibay, María Cuaresma, Sofía Delgado, Cristina Manrique, Cristina Cifuentes, Teresa Álvarez, María González, Raquel Engelmo, Isabel Calderón y Ana M. Viloria. :: RAMÓN GÓMEZ |
Detrás de todos estos éxitos hay un numeroso grupo de directivos, técnicos y socios del Aula Cultural, cuyo trabajo y esfuerzo, completamente altruista, hace que las chicas tengan las máximas facilidades para hacer lo que saben: jugar.
Y de entre todos ellos cabe destacar a Miguel Ángel Peñas, el hombre milagro del balonmano de Castilla y León. Varias veces campeón con las selecciones regionales, este vallisoletano entrena al Aula Cultural por afición, por pasión y porque le gusta. Siempre con los pies bien asentados en el suelo, no duda en reconocer que «esta primera vuelta ha sido espectacular. Esta es una categoría en la que siempre tienes que dar un poco más de tu propio nivel porque si te duermes, te ganan». Y no duda en avisar de la inmadurez del equipo. «Creo que ni ellas mismas son conscientes de lo que están haciendo y en este sentido son todavía inmaduras, porque no se dan cuenta de la importancia vital de cada partido para conseguir los objetivos». En este sentido Peñas reconoce que «la competición no ha obligado a cambiar nuestros planteamientos. Si a principios de temporada era conseguir la permanencia, después de la primera vuelta creo que tenemos que luchar por jugar la fase de ascenso, estar entre las tres primeras. Y eso que la segunda vuelta será mucho más complicada, pero tenemos un estilo de juego que pocos equipos nos pueden seguir». El secreto del éxito de Miguel Ángel Peñas 'Karolo' es bien sencillo: «Trabajo y observación. Me fijo en las cosas que hacen otros técnicos, desde Juan Carlos Pastor hasta los rivales e intento aplicarlas con nuestro estilo a base de entrenamientos y entrenamientos».
No duda en afirmar que las principales virtudes del equipo son la juventud y la ilusión, «me recuerda el BM Valladolid de los primeros años de Pastor». Y por ello también es consciente de que «mientras demos pasos hacia adelante, todo irá bien y habrá continuidad. Pero si damos pasos hacia atrás... Y luego están las ofertas de otros clubes...». Los desplazamientos son lo más duro (también para su mujer Isabel), y considera que solo le falta «una jugadora que resuelva en los momentos críticos», pero afirma orgulloso que ahora «se habla de balonmano femenino y estoy seguro de que, cualquier aficionado al deporte que acuda un día a vernos al Miriam Blasco, seguro que se engancha». Y es que las chicas del Aula Cultural dan la cara.
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